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¿Fotógrafa o invitada?

El dilema cuando tus amigas se casan
24 de julio de 2026 por
¿Fotógrafa o invitada?
Ale Herrera

Cuando eres fotógrafa de bodas, llega un momento muy curioso: alcanzas la edad en la que la mayoría de tus amigas, primas o personas cercanas empiezan a casarse.

Yo empecé a fotografiar bodas a los 22 años. En ese entonces, casi todas las parejas eran mayores que yo. Pero mientras me acercaba a los 30, cada vez eran más las amigas que anunciaban su compromiso.

Y entonces aparecía una pregunta que, estoy segura, también era difícil para ellas:

¿Invitar a Ale como invitada... o contratarla como fotógrafa?

Muchas decidieron regalarme la oportunidad de vivir la boda desde el otro lado: ponerme un vestido bonito, maquillarme, sentarme con las demás invitadas y disfrutar el día sin una cámara en las manos.

Otras, incluso cuando yo todavía tenía poca experiencia, decidieron confiar en mí y contratarme para documentar uno de los días más importantes de sus vidas.

Y claro, si estás leyendo esto, probablemente te estés preguntando qué prefiero yo.

Lo tengo muy claro: prefiero ser la fotógrafa.

No creas que es porque en un caso me pagan y en el otro soy yo quien termina gastando (jaja... aunque claro que eso también influye).

La verdadera razón es otra.

Cuando voy como invitada, llego a la misma hora que todos, veo la ceremonia, convivo, bailo y disfruto exactamente igual que las demás personas.

Pero cuando voy como fotógrafa de bodas, la experiencia es muchísimo más profunda.

Empieza desde antes del gran día. Me involucro en la organización, escucho los nervios, acompaño la emoción durante la sesión previa y, el día de la boda, estoy desde el getting ready.

Ayudo con los zapatos, acomodo un velo, sostengo un ramo mientras alguien entra a la habitación, recuerdo algún pendiente que ya se había olvidado... En realidad, no sólo voy a tomar fotografías.


Voy a acompañar.

Y cuando se trata de una amiga, esa cercanía se vuelve todavía más especial.

Por eso, para mí, la respuesta siempre ha sido sencilla.

Entiendo perfectamente que para ellas no lo sea. De hecho, varias veces me han preguntado directamente:

"¿Tú qué prefieres hacer?"

Y siempre les agradezco que me lo pregunten.

Hoy, después de casi 15 años dedicándome a la fotografía de bodas, sigo sintiendo exactamente lo mismo: disfruto muchísimo más formar parte de la historia desde detrás de la cámara.

Aunque, siendo completamente sincera, también agradezco que de vez en cuando me toque descansar un fin de semana y simplemente ser invitada.

Y ahora quiero saber tu opinión.

Si tu mejor amiga fuera fotógrafa de bodas, ¿la contratarías o preferirías que disfrutara la boda contigo como invitada?

Y si tú también eres fotógrafa, ¿qué elegirías?

Ale Herrera

Fotógrafa y Directora de Blus.io

Cada historia merece ser contada de una forma única. Si estás planeando tu boda o una sesión especial, nos encantará ayudarte a convertir en recuerdos inolvidables.

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